EL RETORNO A LAS AULAS ES INMINENTE...
EL REGRESO A LAS AULAS ES INMINENTE, POR UN MEJOR
APRENDIZAJE Y EL BIENESTAR DE LOS NIÑOS Y ADOLESCENTES.
Hace dos años la
educación presencial dominaba nuestra realidad educativa, asistíamos
regularmente a clase y desarrollábamos el proceso de aprendizaje en un entorno
grupal y presencial, de pronto llegó la pandemia del covid 19, azotó al mundo
en forma implacable y nos obligó a distanciarnos y a refugiarnos en nuestros
hogares, desde ese momento nada volvió a hacer igual, nuestra casa se convirtió
en una aula de clase virtual, según la disposición ministerial para que el
aprendizaje continúe, pero después de estos dos años considero que es inminente
el regreso a las aulas, para que el impacto en el proceso educativo y
psicológico en los niños y adolescentes no sea mayor, ya que, además de un
mejor aprendizaje, las clases presenciales refuerzan la salud emocional, las
clases en línea aumentan la sensación de soledad en los niños y adolescentes,
pueden sufrir afecciones a su salud mental y emocional por la distancia de sus
amigos, y también ha generado una serie de dificultades y efectos negativos
como el problema de conectividad, abandono del estudio de miles de niños y
adolescentes por la situación económica de sus padres, que no pueden acceder a
un computador, etc., de tal manera que la educación virtual tiene más
desventajas que ventajas.
A mediados del mes de
marzo del 2019, casi dos millones de estudiantes de la sierra y el oriente del
país cambiaron de modalidad abruptamente y tuvieron que terminar el año escolar
a distancia, los alumnos de la costa, que sumamos algo más de dos millones y
medio, nos unieron al experimento en mayo, llevar la escuela a la casa no ha sido
fácil en Ecuador, las dificultades que se presentaron no se hicieron esperar,
así, un 70% de estudiantes tiene problemas en el acceso a la educación en línea, el
porcentaje de hogares con acceso a Internet es de 37,17% a nivel nacional y el 16,07%
en el área rural, según el Instituto de Estadísticas y Censos, la carencia de
teléfonos inteligentes o internet, en hogares de bajos recursos que no tienen
la posibilidad de un computador, tablet, teléfono inteligente, la falta de trabajo y la falta de capacitación
impiden la normal formación de millones de niños durante la pandemia, padres,
madres y profesores lo cuentan, el problema es mayor en las zonas rurales más
apartadas o los barrios vulnerables con poca conectividad, las clases online
son prácticamente imposibles, a esto se suma las afectaciones a la salud
mental, física y emocional, como soledad, depresión, ansiedad, irritabilidad en
los niños y adolescentes a causa de las clases en línea y el confinamiento. Un
aspecto fundamental del niño y adolescente es que todo gira entorno a su vida
social como charlar, compartir con sus maestros y compañeros, hacer amigos,
participar en actividades escolares, hacer deporte con su grupo de amigos, etc.
Tanto maestros y
estudiantes tuvimos que adaptarnos a esta nueva realidad educativa, hicimos un
gran esfuerzo, al comienzo tuve dificultades, pero poco a poco me fui adaptando con la ayuda de mis padres y sobre
todo de mis maestros, afortunadamente estoy en una Institución de mucho
prestigio que cuenta con excelentes maestros, personalmente he aprendido mucho
en estos dos años, sin embargo, deseo retornar a clases, extraño mi aula de
clase, mis maestros, mis compañeros, las canchas para jugar con mis amigos,
etc. Es indudable que la educación presencial juega un papel importante en el
aprendizaje y desarrollo de habilidades y destrezas del niño y del adolescente,
es decir, favorece a que el niño y adolescente pueda desarrollar algunos
aspectos relacionados a su salud emocional, debido a que puede establecer
relaciones de amistad y compañerismo, de esta manera favorece a mantener su
cerebro más activo.
En conclusión, la
pandemia del covid 19, cambió nuestra vida en todo sentido, tuvimos que
recluirnos en nuestras casas, las autoridades se vieron obligadas a cerrar los
centros educativos y sustituir las clases presenciales por la educación en
línea, que si bien nos permite aprender a manejar una serie de herramientas
virtuales, el impacto en el proceso educativo, psicológico y social es muy
grande, sobre todo como dicen los expertos: “un efecto negativo podría ser
que una parte del aprendizaje podría no recuperarse”, lo que es más
lamentable el número elevado de niños y
adolescentes que por diversos motivos abandonan los estudios, en consecuencia,
pienso que el retorno a clases debe ser inminente, si no lo hacemos ahora que
estamos por concluir el año lectivo, sería el próximo año lectivo, así la
vuelta a la presencialidad permitirá un mayor acceso a la educación y creará un
ambiente propicio para el desarrollo del proceso educativo, el desarrollo
social, psicológico y el bienestar de los niños y adoslecentes. La pandemia ha
generado también un gran miedo en los padres que les asusta enviar a sus hijos
al colegio, es comprensible, sienten el temor al contagio, mi padre es uno de
ellos, pero espero que cambie de opinión cuando el gobierno determine el
retorno a clases en forma obligatoria, estoy seguro que en mi colegio se
tomarán las debidas medidas de bioseguridad, distanciamiento físico, etc.,
definitivamente no hay nada mejor que compartir con nuestros maestros y
compañeros, eso no se compara con nada.
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